Los servicios Over-The-Top (OTT) son aquellos que se brindan a través de Internet, pero no necesitan elevadas inversiones ni requieren de infraestructura o espectro y no están sujetos al marco regulatorio de los operadores.
Entre estos servicios se encuentran las aplicaciones desarrolladas por startups, como Skype, Netflix, WhatsApp, las herramientas de búsqueda de Google, el correo web de Microsoft Hotmail, entre otras, es decir que para poder disfrutarlos existen solo dos requerimientos: contar con un dispositivo compatible y lo más importante una conexión a Internet.
Uno de los detonantes de su surgimiento es el crecimiento del número de smartphones y dispositivos inteligentes que hacen uso de los servicios que Internet puede ofrecer, tales como:
-IPTV o televisión por Internet: servicios que generalmente se obtienen de manera gratuita en línea.
-VoIP o Voice-Over-IP: es la tecnología OTT más exitosa de los últimos años, entre sus muchos beneficios permite a los usuarios ahorrar dinero en llamadas locales e internacionales.
-Redes Sociales: han hecho posible compartir información de manera ágil, sin tener que depender de algún medio informativo tradicional. Como ejemplos tenemos a Facebook, Twitter, LinkedIn o Waze.
-OTT TV: diferente a IPTV, transmite vía el protocolo de Internet HTML, usado para información de páginas web mediante el protocolo TCP y actualmente UDP para conexiones P2P. Over-The-Top Streaming, es una forma de transmitir señales de video y audio a diferentes dispositivos. A diferencia de la IPTV, las señales en OTT son transmitidas en conexiones privadas punto a punto, con protocolos de Internet en redes públicas.
Por lo anterior, los operadores pueden alcanzar niveles de calidad de transmisión de señal para poder transmitir programación en vivo, sin tener que limitarse a una zona geográfica o territorio definido, lo que les da la posibilidad de captar suscriptores aun en áreas remotas a su zona de operación tradicional.